miércoles, 4 de enero de 2012

Movilidad – Las Notificaciones en el Blackberry

En lo que se refiere al Blackberry conviene que las notificaciones no relacionadas con el teléfono, el SMS o eventualmente el Blackberry Messenger (con reservas) no hagan sonar nuestro smartphone. La cantidad de ruido e interrupciones que las aplicaciones más elementales pueden generar es tan alta que será casi imposible trabajar de manera concentrada y eficaz.




Recuerdo el día que recibí mi primer Blackberry. Muy contento con disponer de esta novedosa herramienta podría empezar a conectarme con mis clientes y compañeros de trabajo de manera más sencilla en todo momento y lugar. No obstante, a las pocas horas noté que algo de esto no era tan bueno como parecía. Cada correo electrónico que recibía resultaba en una notificación audible.

Mi primera impresión fue: esto tiene que ser un error. ¿No pretenderán que con la recepción de cualquier correo suene el teléfono? Pues sí, por defecto el Blackberry está configurado para notificar la recepción de los correos electrónicos. Con una intensidad de recepción de email del orden de cincuenta a sesenta mensajes diarios, me dispuse a cambiar esta configuración de inmediato antes de convertirme en esclavo de semejante tirano.

Generé un primer perfil personalizado donde sólo se me notificaran las llamadas telefónicas y la recepción de SMS. Fue una decisión fácil. Si podía convivir con mi rutina diaria usando el viejo teléfono celular (un muy confiable Motorola V3 que aún da servicios básicos en mi familia) el mismo esquema tenía que funcionar con este smartphone.

Puedo decir con orgullo que fue una buena decisión. La gran ventaja de reducir las llamadas de atención me permitió controlar mucho mejor el uso de mi tiempo y adaptarme con velocidad a la nueva herramienta.

Muchos me dirán: ¿pero qué ventaja tiene tener un dispositivo móvil cuya principal ventaja es leer los correos electrónicos en cualquier momento y lugar si cuando te llegan los mensajes no te enteras?

La respuesta a esa pregunta es: con nuevos hábitos. 

De vez en cuando le doy una mirada a la pantalla para ver si recibí nuevos mensajes habida cuenta que el display del dispositivo tiene una cantidad de indicaciones gráficas que notifican la recepción de los mensajes. Entre otras cosas uno de los datos más interesantes y útiles es el de “mensajes sin leer” cuyo número aparece en la parte superior de la pantalla, así como una indicación en color rojo sobre el ícono de email para la recepción de nuevos correos.

Asociandoel hábito de vaciar regularmente mi bandeja de entrada junto al de revisar a intervalos predefinidos el correo lo que obtenemos es una herramienta versátil que sigue cumpliendo el rol de flexibilizar nuestra actividad manteniendo un grado suficiente de control sobre nuestro tiempo.



Por supuesto hay que mantener la disciplina de no estar mirando permanentemente la pantalla del dispositivo. Me refiero a no estar cada dos minutos chequeando el correo. Es un acto reflejo que me ha pasado tener que controlar y que observo frecuentemente en mi actividad. La bandeja de entrada vacía o con pocos mensajes pendientes es crítica para lograr esta especie de sensación de control. Si uno tiene doscientos correos pendientes sabe que algún tema se puede estar desbocando.

La única excepción que terminé aceptando a esta regla fue permitir las notificaciones audibles del Blackberry Messenger. Siendo una herramienta que se popularizó tanto en mi ámbito laboral, en muchos casos reemplaza a la llamada telefónica, y me permite eventualmente responder en texto sin interrumpir por ejemplo una conferencia que estoy escuchando. De no haberlo hecho hubiera recibido la llamada y tenido que suspender mi actividad de manera más abrupta.

El siguiente caso donde tuve que actuar fue cuando instalé una aplicación de un servicio de noticias. En cuanto terminé de instalarla, empezó a sonar el teléfono y no entendía el motivo, debido a que no encontraba mensajes pendientes. Hasta que detecté que la culpable era la nueva aplicación. Nuevamente tuve que recurrir al perfil de configuración y eliminar la inoportuna notificación audible.

El control de las interrupciones es tan crucial para nuestra organización personal que es imperativo limitar o eliminar directamente las interrupciones innecesarias de nuestro Blackberry. Minimicemos los elementos que puedan provocarnos desconcentración a sólo las herramientas indispensables para hacer más eficaz nuestro trabajo, y dejemos el resto para revisar cuando decidamos que tenemos el tiempo disponible para hacerlo.

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