sábado, 13 de septiembre de 2014

Los Bolsones de Tiempo

¿Cuál es el principal indicio de que estás manejando mejor tu tiempo y tus prioridades? La aparición de un elemento antes desconocido: “El bolsón de tiempo…”



Muchos me dirán que deliro y que la sola concepción de un “bolsón de tiempo” es una idea tan alocada e impensable en sus ajetreadas vidas que sólo puede surgir de una mente afiebrada como la mía.

Bueno, decían lo mismo de los fotones cuando Max Planck los describió y dio origen a la teoría cuántica. Dejaron de reírse cuando Albert Einstein demostró experimentalmente que existían con un experimento fotoeléctrico, el cual de paso le resultó en un Premio Nobel.

Salvando las obvias distancias con tan eminentes mentes, puedo asegurarte que los bolsones de tiempo existen. Son “palpables”. Y lo mejor de todo, son alcanzables. Cualquiera puede llegar a disponerlos.

No te ganarás el Nobel por verificar su existencia en la realidad, pero te aseguro que disfrutarás los resultados de su uso.


¿Qué es un bolsón de tiempo?

Un bolsón de tiempo es en esencia un espacio en la dimensión temporal en el cual no hay “nada que hacer”. No te rías…

Me dirás (y con justa razón): “Siempre hay algo que hacer”.

Bueno, si y no. Cuando digo que son momentos en que no hay “nada que hacer” no quiero decir que no tengas muchas cosas en tu lista  de pendientes. Me refiero a que ninguna de esas cosas “deben” ser necesariamente hechas “en ese momento”.






El bolsón de tiempo tiene algunas características que le son propias y que es bueno conocerlas para identificarlo rápidamente:

a)  Es tiempo “no planificado”. No está marcado como cita en tu agenda y lo normal es que no lo veas venir hasta que lo dispongas.

b) Se lo puede asignar a exclusiva discreción de su dueño. Ninguna tarea tiene la posición lógica de llenar ese espacio.

c)  Su duración es variable. No puedes prever de antemano cuanto tiempo dispondrás, aunque cuando te lo encuentras delante podrás saber cuánto tienes.


¿Cómo encuentro uno?

La condición necesaria para que encuentres un bolsón de tiempo es en los hechos una adecuada gestión del tiempo, pero dentro de esto es imprescindible un excepcional manejo de tus prioridades. Aquí es donde más se nota que “saber priorizar es fundamental”. Cuanto mejor seas en ésta habilidad, con mayor frecuencia encontrarás bolsones de tiempo en tu apretada agenda.

Tienes que organizarte bien y tener muy en claro qué cosas son urgentes para liquidarlas primero.

Debes poder separar la paja del trigo, y hacerlo rápido y bien.

Una vez que terminas con aquellas cosas que deben ser hechas imperiosamente en el momento en que te encuentras, has creado las condiciones básicas para la aparición de un bolsón de tiempo. De golpe no tendrás nada que hacer y te preguntarás cómo usar ese tiempo.

¿Y qué hago cuando encuentro un bolsón de tiempo?

Lo realmente importante de la existencia de los bolsones de tiempo es que te permiten fundamentalmente “hacer lo que quieras” con ellos.

Puedes no hacer nada y descansar. Puedes tomar el siguiente elemento disponible de tu lista de pendientes y ejecutarlo ipso-facto. Puedes hacer algo que te de placer o incluso puedes hacer algo mucho mejor: puedes dedicarlo a hacer las cosas verdaderamente importantes que tienes, te conviene o que quieres hacer.

Stephen Covey mencionaba en “Los 7 hábitos de lagente altamente efectiva” que las personas más efectivas ahogaban las tareas no urgentes ni importantes para poder dedicarlas a las verdaderamente importantes. Para quitar algo de tiempo a la producción y dedicárselo a la capacidad de producción.

Con un bolsón de tiempo puedes por ejemplo encontrar el momento para capacitarte, qué es algo que la gente muchas veces olvida pero tiene un impacto profundo en su capacidad de hacer. O puedes revisar un tema que te quedó flotando y que sabes con certeza que de resolverlo haces una gran diferencia en tu trabajo. Puedes dedicarlo a tu familia. O tal vez a un hobby que te permita distenderte.


En Resumen

Los bolsones de tiempo son espacios “variables” en tu agenda, “no planificados” y que se pueden usar a discreción. Surgen cuando te organizas bien y dominas el manejo de tus prioridades.

Una vez que encuentres un bolsón de tiempo, la responsabilidad del uso que le des es completamente tuya. Úsalo bien …


Enlaces Relacionados