martes, 2 de diciembre de 2014

Rincon del Lector - EnCambio, de Estanislao Bachrach

¿Quieres cambiar algún mal hábito? ¿Quieres adquirir uno bueno? ¿Te cuesta cambiar? No eres tú, es tu cerebro…




El secreto del cambio está en enfocar toda tu energía no en pelear con lo viejo sino en construir lo nuevo.

Sócrates


Hace poco me tocó viajar a Europa para asistir a un congreso tecnológico, y fiel a mi costumbre se me ocurrió pasar por la librería del aeropuerto de Ezeiza. De golpe encontré en las estanterías un libro que figuraba entre “los más vendidos” y al que le venía dando vueltas hace un tiempo. El libro se llama “EnCambio” y es la segunda entrega de un prestigioso neurocientífico argentino: “Estanislao Bachrach”


Breve Introducción al Autor




En el rincón del lector no suelo hacer mucho hincapié en los títulos académicos de los autores, pero me parece que en este caso es útil, porque explica buena parte de lo interesante de este trabajo.

Bachrach es Doctor en Biología Molecular de la Universidad de Buenos Aires, y de la Universidad de Montpellier en Francia. Ha sido investigador y profesor de la Universidad de Harvard durante cinco años, con múltiples publicaciones y colaboraciones en libros especializados. En la actualidad es conferencista y asesor de empresas en liderazgo, innovación, creatividad y cambio. Pueden ver más detalles en la solapa de la edición de Sudamericana.


¿Qué nos cuenta en su libro?

El Doctor Bachrach explica de forma “muy amena” cómo funciona el cerebro. Menudo tema… 

Lo interesante de su aproximación es que está enfocado en los procesos que afectan como procesamos el cambio. Dicho en palabras que se vinculan a nuestra temática sobre organización y productividad personal, explica entre otras cosas el porqué de los hábitos y cómo se los puede moldear.

No eres tú, es tu cerebro

Una de los puntos interesantes entre los muchos temas que explica el libro es el del “cableado” del cerebro. Si hay algo que no se le puede discutir es que es muy didáctico. La interacción entre las neuronas y como se crean las conexiones que dan forma a nuestros pensamientos y procesos mentales es muy clara a la vez que se percibe sólida y rigurosa desde lo científico. Apoya constantemente sus explicaciones mencionando estudios, experimentos y publicaciones de los centros más prestigiosos.

Si bien soy reacio a utilizar el argumento de autoridad como base para apoyar conceptos y teorías, los antecedentes del Dr. Bachrach y las numerosas referencias que usa le hacen poner en juego su prestigio si dice algo sin fundamento, cosa que valida en buena medida la base científica de su libro. Como muchos trabajos de divulgación, puede fácilmente caer en la tentación de simplificar demasiado un tema. Teniendo en lo personal formación científica y no siendo éste un tema de mi competencia observo gran calidad, solidez y consistencia en sus explicaciones.

Describe con simpleza como se forma nuestro ser consciente e inconsciente (siendo éste último el lugar donde se asientan nuestros hábitos), y cómo podemos desde nuestra voluntad consciente moldear ese conexionado para que esté alineado con nuestros intereses. Y lo que es aún mejor, explica porqué es complicado muchas veces el cambio, porqué puede hacerse sin importar la edad y cómo puede encararse el trabajo.


Nada como la experiencia personal

El Dr Bachrach menciona varias veces que las técnicas que recomienda en su libro las aplicó personalmente en su vida.

Bueno, en mi caso les comento que leyendo su excelente libro me encontré que varias técnicas que había aplicado personalmente en diferentes etapas de mi vida resultaron expresadas en el texto. Sorprendido me encontré con una excelente explicación científica del porqué, lo cual fue muy revelador para mí.

Ejemplo:

Cuando era adolescente y empecé con cargas intensas de estudio sumados a los conflictos típicos de la edad, solía entrar en procesos de razonamiento acelerados que no me llevaban a ningún lado y me producían un tremendo stress. Cuando decidía cortar conscientemente la misma línea de razonamiento, me daba cuenta que la enorme energía que le imprimía al “negar” u “oponerme” a una idea sólo lograba reforzarla y darle más fuerza.

Mi forma de resolverlo fue asociarlo al “principio de inercia” de la física. Desde este “modelo personal” el pensamiento actúa como en una rueda de bicicleta (véanla invertida) a la que hacemos girar con nuestra mano. Va a girar en una dirección con más o menos intensidad según cuanto se le imprima fuerza. Cada vez que uno piensa de la misma manera, le imprime más energía cinética y naturalmente tenderá a seguir en la misma dirección durante más tiempo. Intentar frenarla repentinamente sólo producirá un golpe y daños y probablemente falle en el intento. Pero si dejo de pensar conscientemente en la misma dirección, dejo de imprimirle fuerza al giro y los efectos de la fricción producirán una lenta pero progresiva detención.

En resumen, la clave era no resistirme tanto, sino alejar mi mente del tema para así quitarle “fuerza” y dejar que el asunto muriera “mentalmente” con el paso del tiempo. Créanme que funcionó y me sigue dando resultados.

El Dr. Bachrach explica con claridad en su libro, que las conexiones cerebrales se fortalecen cada vez que repetimos ya sea experiencias o pensamientos, y que con cada vez que pisamos por el mismo camino cerebral dejamos una huella más grande por la cual el cerebro intenta luego pasar para ahorrar energía, porque es más sencillo ir por un camino grande que por uno angosto. Y que si dejamos de repetir de manera consciente una acción o un proceso mental, dicho camino neuronal pierde fuerza naturalmente hasta eventualmente desaparecer la conexión. Claramente indica que la reacción opuesta complica y que la clave está en generar “caminos alternativos” amplios por donde el cerebro elija pasar la próxima vez.

El hecho de poder hacer esto de manera consciente es la gran clave del proceso de cambio.




Una pequeña crítica

Como todo profesional de la ciencia, el autor recurre de manera frecuente a terminología especializada. Esto, para quien no esté familiarizado con los términos médicos (o como bien diría un viejo profesor que tuve de Física Cuántica, “para los no iniciados”) es a veces un motivo de detención y distracción del núcleo argumental. Una forma de resolver esto en algunos textos que he visto es crear un recuadro aparte, incluso con otro tipo de sombreado, donde se recurre a la terminología compleja y de detalle. De ésta manera, quien está interesado en esos aspectos del tema tiene el material, y el que no puede seguir adelante con la parte que le es más didáctica.


En Resumen

“EnCambio” es una excelente herramienta de aprendizaje básico sobre cómo funciona nuestro cerebro y nos permite entender de manera sencilla como moldearlo de acuerdo a nuestras necesidades e intereses.

De lectura sencilla y agradable, desde mi punto de vista es material obligado para quien quiera modificar hábitos de manera seria y desde un enfoque profesional.


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