viernes, 27 de febrero de 2015

Apaga la pantalla de tu Smartphone

¿La batería de tu Smartphone se agota rápidamente? Apaga la pantalla…



Seguramente cuando recibiste tu primer Smartphone te pusiste muy contento por la enorme potencia del nuevo “juguete”. No podías creer todo lo que se podía hacer y el enorme mundo que se te abría con el acceso a internet móvil. Y ni que hablar cuando apareció la banda ancha móvil.

Pero no todo eran rosas…

Probablemente te chocaste también con la realidad de tener que hacer malabarismos para hacer durar la batería hasta el final del día.

Sí. Ese divino aparato era una “chupa-corriente” de temer, y no había manera de evitar tener que recurrir a un toma para recargar la batería en algún momento del día, so pena de quedarte sin servicio, seguramente en el momento más inoportuno (nuestro querido amigo Murphy NO FALLA).

Seamos realistas. Un dispositivo cuya función primordial es tener telefonía personal móvil (ok, agreguémosle internet), por más aplicaciones que tenga instaladas, si cuando lo necesitas se te queda sin batería se torna en algo completamente inútil. Hasta ocupa lugar…

Una de las estrategias que recomendamos hace un tiempo es no perder oportunidad para recargar la batería. Siempre que tengas a disposición una fuente de energía lo mejor es poner el teléfono a cargar por las dudas.


Un dato a considerar…


Peeeeero… No alcanza.  A veces entre los múltiples recursos a los que puedes recurrir para tener algunos minutos más de teléfono está el empezar a jugar con otros detalles más sutiles.

Hacía tiempo que tenía claro por ejemplo el fuerte consumo de la conexión WiFi. Si no me crees, haz la prueba usando el teléfono en datos sobre la red móvil y sobre WiFi, y verás lo rápido que se te descarga el dispositivo en el segundo caso. Así que si no lo necesitas, apágalo. Sin más. Es un drenaje de energía fuerte.

Pero grande fue mi sorpresa cuando explorando de curioso la pantalla del Android que me ha tocado en suerte, veo una opción donde se ve el consumo de los distintos elementos. Y “OH SORPRESA”… La pantalla se llevaba las palmas…

Así que empecé a usar algunos trucos como configurar detalles a los que antes no tenía en cuenta. Por ejemplo reduje el tiempo de apagado de la pantalla ante inactividad, así como reduje el brillo excesivo y además empecé a apagar la pantalla manualmente cuando la dejaba de usar. 

De ésta manera empecé a tener un rendimiento superior del dispositivo.


¿Por qué consume tanto la pantalla?


En cualquier dispositivo electrónico, los elementos que interactúan con el mundo exterior (conocidos como transductores) son los que más consumen energía.

Es física pura. Se necesita energía para impactar el mundo físico. Mucho mayor que la que necesita el microprocesador para hacer miles de operaciones.

Se puede incluir dentro de una categoría similar al volumen del parlante del dispositivo. Pon el teléfono a todo volumen a reproducir música de tus archivos en MP3 y verás un efecto similar. Por supuesto, para un trabajador es raro tener el dispositivo todo el día reproduciendo música. Por lo menos es difícil para uno que logre mantener su empleo…

Pero la pantalla empezó a tener un impacto superior con la llegada de las interfaces táctiles. Tener un microprocesador pendiente de tus órdenes en la pantalla es espectacular, pero tiene un costo. Y este costo se traduce en energía consumida. Si a eso le agregas que las dimensiones de la pantalla son cada vez mayores, con casos extremos como las “phablets”, la batería se ve exigida cada vez más si no tienes un poco de cuidado.

Agrégale además que las redes sociales hacen que interactues con tu smartphone muchísimo más que antes, y el combo es mortal. La evolución de las baterías si bien ha sido excelente en los últimos años no alcanzó a acompañar adecuadamente semejante incremento en la demanda de potencia.


En Resumen


Si quieres sacar el máximo provecho de tu smartphone, especialmente si tu trabajo depende de que siempre esté disponible, empieza a controlar cómo lo empleas. Incorpora el hábito de apagar la pantalla cuando no lo usas; redúcele el brillo innecesario y prográmale funciones de apagado automático por si lo olvidas.

Ah, y de paso… No pierdas tanto tiempo en las redes sociales ;)


Enlaces Relacionados