jueves, 24 de octubre de 2013

Carga esa bendita batería

¿Recuerdas la última vez que te quedaste sin celular porque la batería se agotó?¿O sin tu notebook o tu tablet? Mantén cargada la batería de tu dispositivo si no quieres quedar en la estacada en el peor momento…



¿Cuántas veces nos encontramos en la situación de estar por hacer una llamada con nuestro teléfono móvil y encontrarnos que no tenemos batería? Frustrante ¿no? Por supuesto casi siempre hay alguien a mano que nos salva prestándonos una línea.

¿Y no les ha pasado intentar sentarse a trabajar en un bar para ganar tiempo con su notebook y como no tenían batería suficiente empezar a buscar por todo el lugar dónde había un tomacorriente? ¿Y sano?

Muchísimas veces. Más de las que se justifican. Por supuesto estoy hablando para aquellas personas que realmente dependen de sus dispositivos portátiles para las actividades cotidianas. Organizar adecuadamente nuestra movilidad puede afectar significativamente tanto nuestra vida personal como la profesional.

Así que en este solemne acto les comparto mi


Regla de Oro

Si estás delante de un tomacorriente:

“CARGA LA BATERIA”



¿Pero por qué tanta paranoia?


Sé que uno puede parecer un poco exagerado sacando el cargador de batería cada vez que encuentra un tomacorriente, y por supuesto se pueden tener hábitos que mantengan la situación bajo control. La pauta sigue siendo válida, y cada uno sabrá hasta qué extremo llevarla de acuerdo a su caso particular.

Como habrán leído en muchas de mis notas soy un fiel creyente de la secta de un tal Murphy. Sí, ese que dice que si algo puede salir mal “va a salir mal”. Y soy uno de sus seguidores más fanáticos. Si  señor!

Es incontable la cantidad de veces en las que las cosas fallan en los momentos menos convenientes. Y por supuesto, de acuerdo a la Ley de Murphy, el teléfono celular se quedará sin batería en el momento justo en que ibas a hacer una llamada muy pero MUY importante. 

O te quedarás sin energía en tu notebook cuando tienes que enviar “para ayer” un reporte a un cliente que está desesperado por recibirlo y te agarró en la calle, no en tu oficina. Todavía no me ha pasado ver el ícono de batería baja en el iPad, pero por supuesto algún día va a ocurrir.

Y por supuesto, como “casi” nunca pasan esas cosas uno se confía. Como bien dicen, “la confianza mata al hombre…”

El problema es que cuando esas cosas pasan tienen la mala costumbre de pasar en los momentos más inconvenientes, cuando las consecuencias de su ocurrencia son más graves.

Ahora bien, así como soy un ciego creyente en la Ley de Murphy, también sostengo el siguiente criterio básico:

“No te preocupes por lo que no puedes controlar,
 pero ocúpate con decisión de aquello que sí está en tus manos”.

La carga de las baterías está casi siempre en nuestras manos. Si en algún momento estuvimos cerca de un tomacorriente y no recargamos la batería, tuvimos la oportunidad de que el dispositivo funcionara cuando estábamos lejos y la desaprovechamos. Es uno de esos casos en los cuáles "Importante a tiempo desactiva urgente".


Para tener en cuenta

Dado que estamos hablando de las baterías, es bueno mencionar un par de aspectos importantes de éstas.


  • Tecnología: Tal vez los memoriosos recuerden que hace algunos años se recomendaba de vez en cuando descargar completamente la batería para hacerle luego un ciclo completo de carga. Eso fue hasta la época del predominio de unidades de tipo Niquel-Metal (Ni-MH). 

    La razón para esto es que toda batería tiene un efecto memoria, también conocido como “histéresis”, que reduce la efectividad de la carga si no se hace un ciclo completo de la misma con la batería completamente en cero. No hacerlo lleva no sólo a tener menos energía acumulada sino a un progresivo deterioro de la vida útil de la batería.

    En la actualidad este problema está bastante superado. Las baterías actuales son de una tecnología conocida como “Litio-Ion” (Li-Ion). Y La gran ventaja de éstas es no sólo su mayor duración sino también que su efecto memoria es despreciable a los efectos prácticos. Uno puede despreocuparse por las veces que se ponga la batería a descargar.

  
  • Duración:  Relacionado con el punto anterior, la otra gran ventaja de la tecnología actual de baterías es que éstas duran bastante más. La suba del barril de petróleo durante estos últimos años, donde llegó a superar los 100 U$S, aceleró la industria de acumuladores a tal nivel que se mejoraron sustancialmente los tiempos de duración. Si no pregúntenle a fabricantes como Tesla Motors como es que ha sido posible llegar a comercializar un auto completamente eléctrico.

    Lo real y tangible para el común de los mortales (esos que no podemos pagarnos el costo actual de un auto 100% eléctrico) es que nuestras computadoras y dispositivos móviles por un lado requieren menos tiempo conectados a sus cargadores de batería y por el otro tienen una mayor autonomía en horas de uso.

    Poniendo todas esas ventajas en una bolsa, nos encontramos hoy en día con smartphones, tablets y notebooks que apenas requieren unas pocas horas conectadas para alcanzar su máxima carga y que duran largas jornadas de trabajo. Antes, pensar en estar más de dos horas usando la computadora sin tenerla conectada a la electricidad era una ilusión. Hoy la máquina portátil más reciente que dispongo me otorga 4 horas de autonomía. Sólo en los vuelos más largos hacia Europa o Estados Unidos tengo que cuidar como administro su uso.


La duración también tiene algunos trucos para aprovecharla al máximo. El cómo configures y uses tus dispositivos también impacta en cuánto duran sus baterías. Pero ese ya es tema para otra ocasión.


En Resumen

Si tienes un dispositivo móvil o portátil y quieres asegurarte de tener la flexibilidad de poder usarlo cuando más lo necesitas, tómate el hábito y la disciplina de mantener la batería siempre cargada al máximo. Todas las noches, conéctalo tu dispositivo al cargador de batería "sin excepción". Si estás en la oficina, mantenlo también conectado siempre que la situación lo permita. Y si estás en un bar y tienes un tomacorriente a mano, ni lo dudes. Siempre está la posibilidad de necesitarlo y debes poder contar con él.


  

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