jueves, 5 de marzo de 2015

No seas tan estricto con los 2 minutos

¿Eres fanático de la regla de los “2 minutos”? No seas demasiado estricto …

Creo que muchos coincidirán conmigo en que la regla de los “2 minutos” es uno de los aportes concretos de GTD a la productividad personal que te provoca resultados casi inmediatos. Si leiste el libro de David Allen seguramente ésta regla te trajo muchas ventajas, y notaste un cambio importante y favorable en tu manera de trabajar al ponerla inmediatamente en práctica.


¿Pero que pasa si…?

Ahora bien. ¿Qué pasa si lo que tienes que resolver no te toma 2 minutos o menos? Imagina que evalúas que algo te toma un poco más. Y digamos 5 minutos para no caer en la tontería de discutir la nimiedad de que sean 3.

Si eres demasiado estricto con el criterio de los 2 minutos, lo que ocurrirá es que una tarea que toma tan poco tiempo como 5 minutos puede caer sin más en tu larga lista de temas por encarar. Cuando te la pudiste sacar de encima en tan sólo 5 minutos… 5 MINUTOS!


¿¿¿Tiene sentido???






La idea subyacente detrás de la regla

Sin caer en la tontera de decir que las reglas están para ser violadas, voy a insistir en que tienes que ser flexible como he sugerido innumerables veces.

“El espíritu de la regla de los “2 minutos” es que si una actividad puede ser resuelta en un período de tiempo previsiblemente corto, conviene hacerla y no postergarla usando algún otro criterio de priorización.”


Esto baja tu lista de pendientes y reduce el stress porque liberas tu cabeza de esa preocupación.

¿Quiere decir que podrías extender la regla de los 2 minutos a tareas que requieran 5, 10 o 15 minutos? 

Si se justifica SI, por supuesto! 

El límite de 2 minutos no es una muralla de fuego que te produce heridas irreparables en caso de que no la respetes. Es una guía. Una pauta. Un criterio que te ayuda a tomar decisiones.

¿Y por qué no 30 minutos? Nadie dice que no. Si, por ejemplo, dentro del panorama de actividades tienes cosas que sabes positivamente que no podrás cerrar hoy, pero también tienes una tarea que con dedicarle 30 minutos de muy buena atención la liquidas ¿te atreverías a decir que no te conviene hacerla ya mismo???

En Resumen

Al igual que las leyes, las reglas tienen un cierto “espíritu” como bien diría nuestro buen amigo el Barón de Montesquieu. Utiliza la regla de los 2 minutos asimilando este espíritu para tomar las mejores decisiones sobre el uso de tu tiempo.

Si algo que debes hacer toma poco tiempo, más allá de sea un poco más de 2 minutos, no lo dudes. Hazlo!...


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