jueves, 6 de diciembre de 2012

Rincón del Lector: Tráguese ese Sapo, de Brian Tracy

Acabo de terminar de leer un libro muy recomendable para organizarse de manera productiva. Tráguese ese Sapo, de Brian Tracy es una sana lista de recomendaciones sobre cómo encarar con decisión cuestiones importantes pero que evitamos hacer por múltiples motivos.




La verdad es que un poco por haber leído Metas, también de Brian Tracy, tenía un poco de prejuicio sobre encarar la lectura de “Tráguese ese Sapo”. Las constantes apelaciones del autor en la primera obra que encaré a las fuerzas del universo sencillamente me retenían de iniciar la faena.

Dicho lo anterior, puedo decir que el libro es “altamente recomendable” para mejorar significativamente una cantidad de aspectos relevantes de la productividad personal. Y lo mejor de todo es que lo hace de una manera muy didáctica y efectiva para transmitir las ideas, como ya pude observar de mi lectura previa. Los capítulos están muy bien organizados, y son cortos. Es un tipo de lectura llevadera que hace que el libro se recorra muy rápido, casi sin esfuerzo. Es más, es tan bueno que he decidido incluirlo en mi lista de Bibliografía Recomendada.

Vayamos entonces a la cuestión del contenido. Como muchos de los lectores de este blog saben, para mí saber priorizar es fundamental. La elección de cuáles acciones se deben anteponer a otras es decisiva en lo que hace a la calidad y resultados de nuestro trabajo, así como en una buena administración del bien más escaso que todos disponemos: nuestro tiempo.

Tracy enfoca el problema de la priorización de las tareas más importantes, las de mayor repercusión en nuestro trabajo. Y como muchas veces éstas son las más feas de encarar, por lo tediosas y largas o porque sencillamente no nos gusta hacerlas aún sabiendo que son importantes, el las llama “Sapos”.

Y nos dice sin ambigüedades: viejo, si quiere ser realmente productivo, “tráguese ese sapo a la primera y de una vez de ser posible”, y luego pase a otras cosas. Quitado el sapo del medio, la perspectiva del resto de su día cambia radicalmente.

Más allá que la recomendación es excelente, el autor le pega de paso a otro tema importante. La tan mentada “procrastinación”. Esa que hace que retrasemos las cosas que sabemos que debemos hacer. Si uno adopta la filosofía de tragarse los sapos de una y a la primera de cambio, no puede menos que terminar pegándole un tiro en la frente a la procrastinación.

Por supuesto la obra abunda en muchas otras recomendaciones, muy buenas en general. Como todo, a cada uno le pueden servir unas más que otras.

Especial mención quisiera hacer sobre el capítulo 5, el cual da un método de priorización que me parece terriblemente efectivo. Mi sugerencia es en general trabajar con hasta tres (3) prioridades, pero su método ABCDE merece ser considerado y seguramente a mucha gente le puede resolver de manera práctica como asignar orden a las listas de tareas, ya sean “largas o cortas”.

Un componente interesante en lo personal fue que se trató de la compra y lectura de mi primer ebook. No digan nada. Ya sé que vengo atrasado. Me siguen gustando los libros tangibles, pero decidí comprarme un iPad entre otras cosas para poder aventurarme en la experiencia de la lectura digital, y ésta fue la primera.





En esencia el libro es un compacto de excelentes recomendaciones sobre aspectos actitudinales para mejorar nuestros resultados, pero termina de paso ofreciendo técnicas sencillas (mis preferidas) y efectivas (las prefiero aún más) de organización personal. Creo sinceramente que es uno de esos libros que no debería faltar en la biblioteca personal de nadie que quiera mejorar su productividad.


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